"No le podemos impedir a un jugador que se vaya". (Jorge Cafasso a Clarín.com).

Preocupa el éxodo de jugadores de los rugby
"Ojalá no se fuera ninguno", le dijo Jorge Cafasso, el presidente de la URBA, a Clarín.com. El profesionalismo atrae y año a año aumentan los que emigran a Europa. La
Unión tratará el tema en una asamblea extraordinaria para que los clubes cobren un derecho de formación.
BALANCE. A tres meses de dejar el cargo, Cafasso está satisfecho por su gestión.

Sin pelos en la lengua. El presidente de la URBA, Jorge Cafasso, habló de todo con Clarín.com. Su preocupación por el éxodo de jugadores que viajan al exterior para hacerse profesionales, los proyectos para modificar el torneo de Buenos Aires y su actual relación con los dirigentes de la UAR. Faltan tres meses para que deje el cargo y tiene el balance hecho: "Estoy muy contento porque durante mi mandato se hicieron muchas cosas positivas".
¿Cómo analiza el torneo de la URBA de este 2006?Muchas veces es muy cuestionado el formato, pero esta temporada está demostrando que funciona bien. Hay un gran suspenso en la definición, cambian los punteros permanentemente. Quizás algunos otros años no fue interesante pero por los equipos, no por el torneo en sí. Se ha dado una buena paridad tanto en la Zona Campeonato como en la Reubicación. Es mejor que cualquiera le pueda ganar a cualquiera, porque le da mucha más intensidad.
¿Hay proyectos para modificarlo?Hace mucho tiempo venimos pensando en achicar la competencia durante el año por un problema de cansancio en los jugadores. El rugby de Buenos Aires es muy intenso. Sí tenemos que reducir el torneo, es probable que tengamos que bajar la cantidad de equipos en Primera. Creo que eso habría que hacerlo.
¿Cuándo se realizarían estos cambios?Lo que está estudiando la Comisión de Competencias es hacerlo en forma paulatina. El año que viene seguro que no porque no sólo ya está el formato y no se programo a comienzos de temporada, sino que el año que viene es año de Mundial. Por lo tanto, muchos clubes van a perder jugadores y hacerlo más competitivo no tiene sentido.
¿Cómo se está trabajando el tema del éxodo de jugadores?Es un tema difícil, porque nuestro rugby es totalmente amateur. No le podemos poner ningún tipo de traba al jugador que quiere irse. Lo que sí vamos a tratar en una asamblea extraordinaria es que los clubes profesionales paguen un derecho de formación. Eso ya está en otras Uniones del país como Córdoba, Rosario y Mendoza. Es probable que si los clubes aceptan esta idea, el año que viene ya lo estén cobrando.
¿Le preocupa?Y al bajar el nivel de juego es preocupante. Ojalá no se fuera ninguno y se quedaran siempre en nuestros clubes. Las condiciones del país ayudan. Y por otro lado es motivo de orgullo porque demuestra que el jugador argentino está preparado. Eso lo dice la gente de Francia o en Inglaterra, que tienen habilidades básicas muy interesantes.
Que se vayan cada vez más y tan jóvenes atenta contra el nivel del torneo.No hay duda. Los mejores jugadores se están yendo y eso hace que el nivel disminuya, aunque no es muy notable.
¿No se puede restringir para que no se vayan en cualquier momento de la temporada?Se ha analizado pero en la medida que el jugador nuestro sea amateur y tenga que pagar la cuota social para jugar, es imposible. Ponerle todo eso tipo de trabas no es positivo. No estaría dentro del espíritu que tenemos en Buenos Aires con el rugby amateur.
¿Piensan dar ese paso hacia el profesionalismo para evitar estos problemas?Yo creo que no lo va a haber por mucho tiempo. En sus clubes el jugador va a seguir siendo amateur.
¿Y a nivel provincial?Es muy probable que en la medida que haya que formar buenos jugadores para Los Pumas, eso te exija que haya un grupo de jugadores viaticados. Por lo menos con un apoyo económico. No se va a poder hablar de cifras importantes como para llamarlos profesionales, pero para que se dediquen más tiempo al rugby.
¿Hay alguna competencia en puerta? La UAR está estudiando la competencia que proviene de la IRB. El proyecto es con Mendoza, Tucumán, Rosario, Córdoba, y se habla de que Buenos Aires compita con dos equipos, e incluir a los seleccionados de Uruguay y Chile. La idea es tratar de mejorar todo el rugby del Cono Sur.
Cambiando un poco de tema, ¿cómo esta la relación con los dirigentes de la UAR?La relación institucional siempre fue buena, acá hay problemas de orden personal. Lo más importante es que las cosas salgan adelante y gane el rugby en ese aspecto. Me falta muy poco de gestión, ya que yo termino mi mandato en diciembre y no hay posibilidad de renovación. Así que me voy contento porque creo que lo que se hizo en Buenos Aires fue muy positivo.
Por suerte ahora las cosas están más calmas.Fue un buen trabajo de Ricardo Handley. Yo no lo hubiera manejado como se hizo con anterioridad el tema por parte del Presidente y del Secretario. Al final se arregló en las mismas condiciones que se estaba trabajando con Los Pumas en la gestión anterior de Emilio Perasso. Se llegó un acuerdo porque hubo muy buena voluntad por los jugadores y un gran poder de negociación del Gato.
¿Cómo se encuentra la situación con el agente comercial Sportfive?Hay una comisión que está resolviendo el tema, en la donde no intervienen los dirigentes de la UAR. Están a punto de llegar a un entendimiento, ya que se modificarán las condiciones del contrato que perjudican al rugby argentino.
¿Por qué cree que se llegó a estas instancias?Me parece que hubo una mala relación desde un principio. Estaban en posiciones muy distintas y ninguna de las partes quiso llegar a un acuerdo. En definitiva, ahora aceptaron modificar muchas cláusulas contractuales muy favorables a Sportfive y perjudiciales para la UAR.
¿Cree que los conflictos de este año mancharon al rugby? Bien no le hizo. Yo me opuse desde el primer día a que la UAR se metiera en una convocatoria de acreedores, porque eso genera críticas y mancha el nombre Unión. Fue ponerlo al mismo nivel que cosas que no son muy ejemplificadoras, como equipos de fútbol, que tiene ese tipo de problemas. Le hizo mal a nivel interno e internacional.